Ser parte de un equipo en casa te brinda la oportunidad de formar parte de una comunidad unida y solidaria que comparte la misma visión y valores.
Unirse a un equipo de casa te brinda la oportunidad de crecer tanto espiritualmente como personalmente, ya que puedes participar en actividades, discipulados y recibir apoyo de otros miembros.
Ser parte de un equipo de casa te permite servir a los demás y contribuir de manera significativa a tu comunidad, lo que puede abrir puertas a cumplir tu propósito.
Formar parte de un equipo de la iglesia te ofrece la oportunidad de desarrollar tus habilidades de liderazgo, trabajar en equipo, comunicación y colaboración, lo que puede beneficiarte en todas las áreas de tu vida.